VALENTIN CALVIS

"Estudiantes es un club distinto a los demás"

Publicado  31/10/2020    12:27








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Dio sus primeros pasos furbolísticos en Atlético y Argentina 78 pero terminó de formarse como jugador en Estudiantes de La Plata. Volvió, pasó por Agropecuario y retornó al “Blanco” que le abrió las puertas para jugar en el fútbol local. En diálogo con Orsai, Valentín Calvis contó sus vertiginosos inicios en el fútbol y habló sobre este presente que lo encuentra buscando su horizonte para cuando retorne la actividad.

Inferiores...¿qué recordás de tus inicios como jugador?
Comencé en Atlético con la edad de 5 años. En ese momento, nos daba en la escuelita Marcos Ronsenzuaig. Luego jugué alrededor de 5 años o más en Argentina 78 y, con edad de inferiores, volví a Atlético, donde pude salir campeón tres veces consecutivas con la categoría 98. Luego, me fui a La Plata y los chicos de esa categoría lograron salir pentacampeones.

Tuviste la oportunidad de partir de muy chico a un club importante como Estudiantes de La Plata. ¿Cómo se dio esa chance?
La chance de Estudiantes se dio por un señor de la ciudad de 9 de julio, que organizaba pruebas en distintas zonas de la región y yo concurrí a varias de ellas. Me llevó a varios clubes con edad de 11 años. Fuimos a River, tuve la posibilidad de quedar pero, al ser muy chico, mi familia no me dio el visto bueno. También fuimos a Quilmes y pasó lo mismo. Me gustaba ir y jugar partidos allá porque era distinto a lo que estaba acostumbrado. Y luego llego la oportunidad de probar en Estudiantes, un club que es distinto al resto en el sentido de inferiores y por cómo se trata al jugador.

¿Cómo era un día tuyo en La Plata?
Mi día en La Plata era bastante complicado. Vivía con mi hermana en un departamento en el centro y el entrenamiento y el colegio lo tenía en City Bell, que queda a media hora en auto. Me levantaba a las 6 de la mañana para tomarme el colectivo a las 7 y así llegar al colegio. Los primeros tres años me tocó entrenar a la tarde, así que iba al colegio, salía al mediodía y robaba alguna cama en la pensión para dormir una siesta. Si no se podía, me quedaba en algún lugar del country pero siempre encontraba algo. Después entrenaba y volvía a La Plata con amigos, en el colectivo 273, y así toda la semana.

¿Qué es lo que más rescatás de esa experiencia?
Siempre lo que más se rescata es la experiencia que te deja jugar otro tipo de competencias. Se aprende y se trabaja de una manera distinta a las que están acostumbrados acá en la liga.

¿Crees que haberte ido tan chico pudo haber perjudicado un poco tu carrera?
No, para nada. Hoy en día todos se tienen que ir a la misma edad que me fui yo, porque cuesta muchísimo adaptarse. A mi me costó con la edad de 14 años, no me quiero imaginar lo que le podría llegar a costar a uno de 16,17 años que no tiene ninguna base en lo que es inferiores AFA.

Estuviste representado por un jugador de renombre como Luciano Galletti, ¿cómo surgió esa relación?
Con Luciano nos conocimos por intermedio de un técnico mío, era la mano derecha de la persona de Facundo Fraga que realmente es el representante. Ellos me ayudaban más que nada en lo que era mi día a día, siempre que necesitaba algo estaban a disposición. Hoy en día tengo una relación muy buena con ambos ya que son excelentes personas y profesionales, estoy muy agradecido con ellos.

¿Cómo se dio la llegada a Agropecuario?
Mi llegada a Agropecuario fue media rara. Me acuerdo que estaba mirando un partido en el estadio de Agro y se acercó Andrés (Zerillo) y me pregunto qué tenía pensado hacer ese año. Me comentó que estaba armando las inferiores de AFA, me gustó la idea y me mudé para Casares.

Tuviste la chance de jugar AFA al igual que con Estudiantes, ¿qué similitudes y que diferencias encontraste entre las dos experiencias?
Son dos clubes distintos en el sentido de que, uno está en pleno desarrollo a nivel inferiores, y el otro está más organizado. Igual no hay que quitarle mérito a todo lo que logró Agropecuario en poco tiempo. Tener cinco canchas para inferiores, una pensión, etc, muy pocos clubes podrían hacerlo en tan poco tiempo.

No habías jugado nunca en la liga casarense ya que, como dijimos, te fuiste de muy chico. ¿Te costó la adaptación?
La adaptación a la liga castrense no la sentí ya que no tuve tiempo de ponerme a pensar. Cuando me llamó Hugo (Astudillo) a la semana ya estaba entrenando y después de otra semana ya jugamos un amistoso. Así que no me dio tiempo de adaptación. Igualmente siento que es una liga en la cual hay mucho roce y se juega a ganar. No se respeta ningún modelo de juego y eso también es lo que tiene de lindo. Siempre es pareja y competitiva. Me gustaría que algún día pueda tener la cantidad de equipos de merece tener, pero es complicado ya que implica un gasto alto por cada partido.

¿Cómo fue el reencuentro con Atlético tu primer club?
Mi reencuentro con Atlético fue muy lindo, siempre es lindo volver a donde arrancaste. Igualmente siempre estuve ligado a Atlético ya que cuando tenía vacaciones entrenaba con ellos y estuvieron para todo lo que necesite. Estoy muy agradecido con Atlético por eso también.

¿Vas a seguir en Atlético? ¿O tenes pensado jugar en algún otro club?
Antes de que arrancara la pandemia estaba entrenando con Atlético y tenía pensado jugar ahí, pero ahora con todo esto no se que voy a hacer. Tendría que pensarlo ya que tenía en mente irme a estudiar. Pero me gustaría jugar en Atlético y salir campeón en Primera. Se que se va a armar bien y Atlético siempre es candidato así que veremos.

¿Cómo tomaste el parate este año por la pandemia? ¿Pudiste entrenar?
El parate del año lo tomé a full. Arranqué a entrenar con Luciano Santo Domingo en el Club Huracán, haciendo trabajos relacionados con lo futbolístico. Ahora se sumaron varios pibes que también juegan en distintas ligas de la zona, así que estoy contento por eso y por entrenar como si estuviera en un club.

Hay posibilidades de volver a entrenar en los clubes, ¿qué pensas al respecto?
Pienso que estaría muy bueno que se vuelva a entrenar, siempre respetando algún tipo de protocolo, porque sería una lástima que los clubes pierdan un año entero. Por lo menos que se pueda entrenar sería un logro para todos.