“Mi mayor satisfacción es ver jugar a los chicos”

Lezca, el Señor Fútbol

Publicado  09/06/2020    21:27







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Su nombre es sinónimo del fútbol de Carlos Casares. Promotor de las escuelas de infantiles en nuestra ciudad, Horacio Lezcano dedicó toda una vida a formar jugadores locales. En esta nota, le rendimos homenaje recorriendo su etapa como jugador, sus inicios en el fútbol barrial, su paso por Deportivo, su llegada a Huracán, la actualidad en Argentina 78 y varias anécdotas de su historia ligada a la redonda. Como podrán observar, sólo hay citas textuales. Porque cuando habla “El Lezca”, el fútbol de Casares escucha.

SUS TIEMPO COMO JUGADOR

“Empece a jugar en la escuela de Algarrobos. Tenía una canchita chiquita y en los recreos jugábamos todos. Cuando terminé sexto grado me tuve que ir pero la gente de Moctezuma me vio jugar y me llevaron. Íbamos yo y Sigal y nos llevaban por el comportamiento. Tenía 12 años”.

“Antes había Primera, Segunda y Sexta y a los 15 años ya jugaba en Primera. En ese entonces se ponía mucha plata en el fútbol y había jugadores que venían de Buenos Aires.  Era el diez del equipo pero era muy mañero para entrenar”.

“Jugué en la selección juvenil de Casares. Me acuerdo de un partido que perdimos en Junín por 5 a 4 . En ese equipo jugaban Daguerre, “Piche” Michel, Iturbe, Sureda, Alves. Qué jugadores”.

“Después me fui a vivir a Casares y a los 19 años me rompí la rodilla en un partido contra Smith. En ese entonces, era difícil recuperarse de una lesión y tuve que dejar el fútbol pero siempre seguí ligado a él”.

SUS PRIMEROS EQUIPOS COMO DT

“Los primeros chicos que dirigí fueron los del barrio “Nuestra Señora del Carmen” que fue con los primeros que jugamos en la canchita de Rodríguez Peña y salieron subcampeones. Después, estuve con los chicos de “Taller Mecánico de Ruta 5” que salieron campeones y los llevé a la cancha de Boca. Raúl Giusepetti era el jefe”.


Equipo “Taller Mecánico de Ruta 5”

SU LLEGADA A DEPORTIVO

“Deportivo es mi casa. En ese entonces, me tuvieron confianza y empece a trabajar en el club. Fundamos la escuelita y le puse el nombre de “Alfonso Castilla” que era un gran dirigente y me quería con locura. Y surgió esa idea porque donde había un picado de pibes yo me paraba a mirar”.

“Era tesorero y, todas las tardes ni bien llegaba, Iván Garces y Pablo Acosta, me decían “Lezca, enseñanos a jugar a la pelota”. Yo no quería pero me insistieron tanto que les dije que llevaran a los amigos que les iba a enseñar pero que nunca los iba a dirigir. Eran cinco chicos y entre ellos estaba Marcos Rosenzuaig que fue un orgullo para mí. Al final me tocó dirigirlos mucho tiempo”.

“Después formamos la comisión de padres que me ayudaban a juntar fondos para viajes. De ahí fue creciendo y se hizo una escuela que era un orgullo.
En Deportivo, los chicos fueron campeones de la LIFINOBA. Era una de las escuelas más respetadas de la zona por la calidad de los chicos”.

“Los chicos de Deportivo aprendieron a bailar conmigo. En los mundialitos que jugábamos en Chivilcoy, en Bragado, los llevaba a bailar. Los padres me los daban y estábamos media hora y afuera. A “Rulo” Borrasca siempre le digo: “Pensar que aprendiste a bailar conmigo”. Yo los llevaba y bailaban todos (risas)”.

“En ese entonces la escuelita de Deportivo era la única. Y después abrió una “Panchito” Ramirez en Argentina 78. Yo temblaba, pensaba que me iban a llevar todos los chicos. Pero duró unos pocos meses”.


En Deportivo, Lezcano formó la Escuelita "Alfonso Castilla".

SUS PIBES

“En Deportivo, tuve a Juan Pablo Manzoco, a “Rulo” Borrasca, a Mauricio San Rufo. “Sanrufin” me pidió que esté en el banco de suplentes el día que juegue su último partido en Deportivo porque se quiere retirar ahí. Cuando fue Ferro me trajo de regalo los botines”.

“Ocho como Ezequiel Pomar no va a haber. No vi otro ocho como él. Pero era más mañero que yo para entrenar. El “Negro” (Pomar) no lo podía dirigir. Ezequiel era un crack pero no podía hacerlo correr. Me decía: “Andá a hablarlo vos a Ezequiel porque yo lo mato”.
“Me acuerdo un día contra Bragado Club que no teníamos nueve. Entonces “Negro” Pomar me dice: “Preguntale a Ezequiel si juega de 9”. Le pregunté y me contestó: “Lezca, quedate tranquilo que les hago tres goles”. Dicho y hecho. Les hizo los tres goles. Jugaba cuando quería”. 

ANÉCDOTA CON EL NEGRO POMAR

“Un día estábamos mirando un partido en Chivilcoy y el “Negro” Pirez nos dice a Pomar y a mí: “Estamos lejos de River de Chacabuco, es un equipazo”. Esa escuela la tenía Bilardo. Y nos tocó enfrentarlos. En el primer tiempo ganábamos 2 a 0 y no lo podíamos creer. En el segundo tiempo, nos empatan y después se ponen 3 a 2 arriba. Y en el último minuto, el “Turquito” Abuchain fue a buscar un centro al área y erró la patada. Era gol. Ahí nomás, el referí terminó el partido y el “Negro” Pomar le pegó una tremenda patada al banco. Se rompió todo el pie. Todos estábamos contentos por el partido que le habíamos hecho a ese equipazo, pero el “Negro” todavía estaba caliente por la última jugada”.  

SU LLEGADA A HURACÁN

“El “Zurdo” Cerdá habló conmigo, me mostró el gran club que había hecho y me fui a Huracán. Se armó una revolución en Casares porque “Lezca” se había ido de Deportivo. Igual puedo estar donde esté pero mi corazón siempre va a estar con el “Verde”. Pero eso sí: donde fui respeté al club donde estaba por eso cuando fui a Huracán puse el alma y la vida”.

“Cuando llegué a Huracán, muchos chicos fueron al club. Tuvo su esplendor en ese entonces. Estar en Huracán era como estar hoy en Agropecuario. Teníamos una doctora que revisaba los chicos, el presidente que era el “Zurdo” Cerdá iba a ver todos los entrenamientos para ver cómo trabajaba. El día que empecé había 500, 600 personas en la cancha. Era todo un acontecimiento que el “Lezca” llegara a Huracán”.

“En Huracán también tenía grandes jugadores, grandes chicos. Los llevé a Mendoza a jugar un campeonato de la Unicef. Había un galpón donde eramos como 300 técnicos y jugamos contra paraguayos, brasileños.... Los mendocinos nos regalaban uvas”.

“Allí, tuve a todos los chicos que después fueron a Atlético: Urquijo, Palomo, Borsani... una gran camada”.


La llegada de Lezca a Huracán fue una "revolución".

CUANDO CONOCIÓ AL FLACO MENOTTI

“Menotti venía a la Estancia “La Matilde” y el “Zorra” Porta, que dirigía la primera de Huracán, me llevaba a comer al banco. Y un día me dijo “Vamos a comer un asado con el Flaco”. Cuando llegamos le dijo: “Te voy a presentar un fanático tuyo. Pero este también te traicionó...”. Todos saben que soy menottista a muerte. Y uno puede ser muy lírico pero cuando las papas quemas, no tenemos que ponernos colorados y si hay que revolearla a la tribuna, cuanto más lejos, mejor. Le dije que el achique no me gustaba. Y el Flaco se reía...”

EN BOCA CON MADDONI

“Con Nestor Torres estuvimos tres meses en Boca con Maddoni. Fue cuando llevamos al “Zurdito” Cerdá que era un crack. Y nos daban los chicos para que los trabajemos nosotros. Hacíamos el mismo trabajo y el mismo entrenamiento”.
“Silvio Marzolini nos ayudó mucho. Boca era como mi casa. Entraba y andaba por todos lados. Cuando cumplió 100 años, nos invitaron con la peña de Boca de Casares y quise traer a “Rojitas” a Deportivo. Pero me dijo: “Noo, dejame con mis nietos. No quiero jugar más”.

LOS CHICOS QUE VAN A BS AS

“Para jugar en Buenos Aires hay que tener suerte y hay que tener hambre. Tenés que tener otras cosas además de jugar bien al fútbol. Pasan muchas cosas en la cabeza de un chico y no es fácil”.  

JUAN CERDÁ

“Fuimos con la gente de Huracán a jugar un mundialito a 9 de Julio. Y estaba el segundo de Griffa que estaba en Boca. En un momento, se me acercó y me pidió que le lleve al nueve al Club Parque. “Me parece que tenés un crack”, me dijo. Y yo sabía que tenía un crack. Pudo haber llegado a más”.  

BARRENCHEA

"A Barrenchea lo llevé a Huracán. Tuvimos que pedirle permiso a la mamá pero no lo dejó ir. Pasaron unos años y quiso a ir a Lanús. Pero ya era tarde. El tren pasa una sola vez”.

SUS AÑOS SIN FUTBOL

“Después de Huracán entré a trabajar en la ESSO como encargado y ya no podía seguir. Pero siempre seguí cerca del fútbol y cuando me hacía un tiempo iba a verlos jugar”.

LA VUELTA A SU GRAN AMOR EN LAS VÍAS

“Estaba comiendo un asado en una quinta y estaba Luis Gómez Llambí. En eso me dice “Lezca, vamos a la cancha”. Fui, a los cinco minutos estaba dirigiendo y a las diez minutos ya trabajaba en Argentina. Y hoy soy el hombre más feliz del mundo. En Deportivo y Huracán tenía la obligación de ganar. En ese entonces, Argentina era un club cerrado, no había la cantidad de chicos que hay ahora”.


Horacio Lezcano junto a Adrián Ballesteros, Martín Saccodato y "Juanjo" Arietti. Llegó a Argentina de la mano de Luis Gómez Llambí.

“Una vez, comiendo un asado en Tomás Hnos, el Gringo (Malatini) me dijo: “Lezca, cómo te quieren los chicos”. Y que el Gringo reconociera que los chicos de Argentina me querían me quedó grabado. Argentina hoy es un club abierto, un club con mucha gente”.

“En Argentina tengo grandes jugadores como, por ejemplo, Joel Schmitt y Facundo Godaro que los llevamos a probar a River y a Estudiantes. Argentina es hoy una de las instituciones que más chicos tiene y eso me hace feliz”.

“Tenemos un club formado, que dio pelea en los últimos torneos y tiene chicos que jugaron toda la vida juntos, lo cual es muy importante. Hoy juega bien al fútbol, es lindo ver jugar a Argentina”.

“Con Lucho (Gómez Llambí) y con Martín (Saccodato), nos dimos cuenta que teníamos que darles la oportunidad a los chicos, siempre con alguien que los respalde para no quemarlos. A mi me gusta el buen jugador de fútbol. Y tenemos muchos”.

“Si la cuidan, la categoría 2005 será la futura Primera División de Argentina 78.Tiene todo, sólo falta llevarlos. La 2003 y la 2004 también son buenas. Y hay chicos que no juegan en Primera y uno no sabe por qué. Alex Wilson es un crack, todos me lo dicen, pero es mañero. ¿Cómo lo hago cambiar? Es su forma de jugar”.

“En Santa Teresita me despedí de los chicos. Hay que darle lugar a los jóvenes. En Argentina, están “Chiro” Pomar, Facu Brun y Matías Torres que van a llegar a técnicos. Esa es nuestra función: hacer chicos para la primera división. Yo le marcó que chicos están para jugar en cuarta y ellos los hacen jugar”.


LEZCA Y EL FUTBOL

“Lo primero que le pregunto a un chico que llega es si le gusta jugar a la pelota o le gusta jugar al fútbol. Después a cierta edad, se empareja porque uno le pone más esfuerzo y sacrificio que otro”.

“El fútbol se desvirtuó tanto que corriendo, corriendo y corriendo hoy jugás al fútbol. Y al fútbol se juega con los pies y con la cabeza. El jugador nace, no se hace. Y los que ganan son los jugadores, pero cuando se pierde, pierde el técnico”.
“Antes era más fácil jugar. Había espacio, tiempo para recibir y decidir. Hoy se entrena mucho, se corre mucho y la técnica se perdió. Por eso tenemos que acostumbrarnos a que el fútbol cambie”.

“La técnica es fundamental. El entrenamiento sirve si le agregamos saber con la pelota en los pies, si sabemos qué vamos a hacer cuando la tenemos. ¿Qué es lo que quiere tener el jugador? La pelota. Si no la tenemos vamos a correr, no vamos a jugar”.

“Cuando formas un equipo tenes que buscar las piezas, hablar cómo trabajar, qué es lo que querés. Una vez que lo hablaste, ahí terminó tu función”.

LA ACTUALIDAD DE LA LIGA

“Nos va a costar mucho volver a tener una liga como antes. Yo haría lo imposible para que jueguen Moctezuma, Hortensia, Cadret... Si se suman los equipos rurales, sería una linda liga. ¿Por qué tenemos que ir a jugar a 9 de Julio? Nosotros tendríamos que trabajar para tener una liga como debe ser. Los dirigentes somos egoístas a veces pero tiene que primar la buena voluntad. Hoy tienen que juntarse todos los presidentes y buscarle la vuelta para que haya más equipos”.

“Hortensia toda la vida tuvo fútbol. ¿Bellocq por qué no juega? Moctezuma, ¿para qué le hicieron semejante cancha? Aunque sea que entren con una categoría y ya somos más equipos. Con seis equipos no se puede armar un campeonato”.

“Hoy la vida es más dura. Antes no trabajábamos los sábados. Hoy sí y capaz que no tenés ganas de ir a ver o de jugar al fútbol. Jugadores hay, instituciones hay... Con Martín (Saccodato) y con Adrián (Ballesteros) nos pasamos mirando la puerta para ver la gente que entra. Hoy hay que pagar muchos policías, árbitros y el dinero no alcanza”.

SUS COLABORADORES

“Entre mis colaboradores, a lo largo de mi carrera, te puedo nombrar “Bicho” Pérez, Néstor Torres, “Negro” Pomar, Adrián Ballesteros, Franco Barragán. Un montón de chicos me ayudaron a hacer escuela, a trabajar con ellos y a llevar esto de la mejor manera posible”.

SU LEGADO COMO TECNICO

“Yo nunca fui técnico. Fui un formador. Soy amigo de los chicos y marco el lugar. Pero nunca me las di de técnico. Tuve la chance de ir a congresos y cursos y hablando de fútbol estaba todo bien. Pero cuando había que correr no me gustaba”.

“Todos los días me levanto y miro que chico de los que tuve o tengo cumple años y los llamo. Muchos son hombres pero para mí siguen siendo chicos. Algunos son técnicos, me tocó enfrentarlos y siempre les deseo lo mejor”.

“Mi mayor agradecimiento es para todos los chicos: desde los del Barrio Nuestra Señora del Carmen, Ruta 5, Deportivo, Huracán y Argentina 78. A ellos les debo la vida”.