La cuarentena sorprendió a Manuela Aquilano y Milagros Baldovino cumpliendo su sueño de jugar en River Plate. Las casarenses se encontraban entrenando junto al plantel de Reserva pero, como todo el fútbol argentino, debieron retornar a Casares a causa de la pandemia. Sus días en Capital, el entrenamiento, la adaptación al aislamiento y  el esfuerzo que demanda su gran objetivo de cruzarse la “banda” roja.